El fracaso de Milei en Mar-a-Lago conmocionó a su gobierno. Buscando validación internacional, el viaje terminó en un bochorno diplomático. Sin embargo, las claves revelan errores estratégicos profundos.
La fundación sin credibilidad
La organización «Make America Clean Again» carecía de legitimidad. Sin página web ni antecedentes, sus líderes, John Rourke y Glenn Parada, usaron chantaje emocional. «Trump se sentiría insultado», insistieron. El fracaso de Milei en Mar-a-Lago
La obsesión por Trump
Milei viajó a Florida con su hermana Karina y Luis Caputo. Confiaban en una foto con Trump para proyectar poder. No obstante, el republicano nunca planeó asistir.
Trump: ausencia calculada
El Servicio Secreto confirmó: Trump cenaba en Miami. Regresaría a Mar-a-Lago solo para dormir. A pesar de ello, los organizadores vendieron la ilusión de un encuentro.
El papelón de las redes sociales
Sin Trump, Milei posó con Natalia Denegri, exinvolucrada en el Caso Coppola. Según fuentes diplomáticas, «fue un espectáculo que dañó la seriedad del gobierno».
La defensa ridícula de los organizadores
Glenn Parada, pastor con 198 seguidores en Twitter, culpó a Milei: «Si esperaba 15 minutos, lo veía». No obstante, el gobierno argentino desmintió: «Trump jamás iría».
Mar-a-Lago: la trampa perfecta
El salón del evento estaba cerca de la suite de Trump. Los organizadores alquilaron el espacio para simular cercanía. Así, Milei cayó en una trampa publicitaria.
Mentiras y mensajes borrados
Al salir, Werthein confrontó a Rourke y Parada: «Nos mintieron». Horas después, borraron chats donde prometían a Trump. Por si fuera poco, no hay pruebas.
Karina Milei: ¿puerta abierta a oportunistas?
La influencia de Karina preocupa. Su fascinación por contactos extranjeros habría facilitado el acceso de intermediarios dudosos. Además, su rol divide al gabinete.
Kreckler aprovecha la crisis
El embajador Luis María Kreckler se autopostuló para Cancillería tras el fiasco. Esta jugada evidencia grietas internas y un debilitamiento de Werthein.
Prioridades invertidas
Milei llevó a Caputo para hablar del FMI. Sin embargo, solo hubo fotos frívolas. Mientras tanto, temas clave quedaron en el olvido.
Un patrón peligroso
El fracaso de Milei en Mar-a-Lago no es aislado. Refleja su preferencia por símbolos sobre sustancia. Por ejemplo, su equipo no filtra riesgos. El fracaso de Milei en Mar-a-Lago.
Impacto en la imagen global
El escándalo refuerza la percepción de amateurismo. Para el FMI y mercados, la falta de protocolo genera dudas. En consecuencia, la credibilidad se resquebraja.
¿Cómo reparar el daño?
Expertos exigen: menos viajes improvisados, más coordinación con Cancillería. Además, limitar el acceso de lobistas al círculo íntimo de Milei.
Conclusión: Un presidente sin rumbo
El fracaso de Milei en Mar-a-Lago deja una lección clara: sin estrategia real, su diplomacia seguirá navegando entre promesas vacías y escándalos evitables. El fracaso de Milei en Mar-a-Lago.